"SHAYA": CUENTO TESTIMONIAL DE NARCISA CEDEÑO VITERI
“SHAYA”: UN CUENTO TESTIMONIAL Y COMPROMETIDO
DE NARCISA CEDEÑO VITERI
SHAYA
Narcisa Cedeño Viteri (julio, 2023)
Sentada al filo de su onko1 mueve
las manos con destreza elaborando los collares y brazaletes que llevará de
regalo a la fiesta de la yuca ahumada. Se detiene unos segundos y levanta la mirada,
presta atención a los niños que juegan cerca, en voz alta, en wuao2
y con ademanes llama al más pequeño que está un poco alejado, le indica que se
acerque al grupo, el pequeño procede y Shaya retoma su labor.
Sus dedos ágiles y precisos avanzan en su creación,
mientras piensa: “Mi abuela me enseñó a hacer artesanías, me dijo cuáles son
las plantas que tengo que sembrar, en qué tiempo tengo que cosechar, qué frutos
se pueden comer y qué plantas pueden curar. Me dijo que debo proteger lo que
mis antepasados en cien años cuidaron y no destruyeron”. Las mujeres luchamos
por preservar el bosque.
Shaya había desafiado en 2005 la autorización que el gobierno nacional había otorgado a las
petroleras, cuando fue con la delegación waorani a Quito y les invitó a
retirarse del bosque Yasuni3.
En 2018 había intervenido en diversas protestas ante el Estado por el derecho a
la consulta previa, libre e informada acerca de su territorio de gran
biodiversidad.
Sonríe con picardía; recuerda cuando en algunos fines
de semana acompañaba a los abuelos a la ciudad del Coca para los trueques y la venta
de verduras y tubérculos; los vecinos llegaban con aves domésticas, hierbas y
extractos medicinales, frutas silvestres y bebidas varias; la algarabía se apoderaba
del mercado cuando los abuelos entusiasmados conversaban sobre el águila arpía4 y ella aprovechaba para
intercambiar miradas tiernas y sonrisas cómplices con Kusi, hoy su esposo, que
trabaja como guía de turismo los fines de semana.
Ahora los vecinos revelan su postura acerca del
Yasuní, aunque faltan muchos días para la consulta popular5. Algunos se fueron a Guayaquil y con cánticos, lanzas
y trajes amazónicos manifestaron: “SÍ al Yasuní”; Juan Bay, el líder, dijo que:
“Para sacar la economía adelante, no es necesario el petróleo; tenemos la
cultura, medicina natural y eso se llama economía”. Otros vecinos no están de
acuerdo y decidieron respaldar el NO; se fueron hace semanas al puerto de Tiputini
y exteriorizaron su indignación por la consulta. El líder dijo: “estamos
caminando hacia una consulta desinformada y con una pregunta engañosa”.
Shaya coincide con los vecinos del Aguarico, además de
no contaminar el medio ambiente, la operación petrolera ha cambiado sustancialmente:
es más limpia, cuenta con modernos métodos y sistemas de extracción y
preservación que no contaminan, a tal punto que no se ha visto alterada o en
peligro la biodiversidad; más bien la operación petrolera beneficia a las
poblaciones de la zona.
Shaya ha cambiado, recibió educación intercultural
bilingüe6, los materiales
educativos eran de buena calidad, aunque eran de origen “occidental” y en los
últimos años, como madre de familia, con otros padres y jóvenes se han unido
para cocrear el Currículo Comunitario de las comunidades Waorani7. Está agradecida, tiene
esperanza para sus hijos; no solo transmite conocimientos botánicos de forma oral
-como lo hizo su abuela-, sino que también a través de la educación fortalece
su cultura indígena y se lamenta que sus parientes ancestrales, los taromenanes
y los tagaeris8 se hayan alejado
hacia el interior de la Amazonía.
Shaya escucha su nombre. A lo lejos la saluda Kusi con los brazos en alto
y amplia sonrisa; ella deja a un lado los collares y brazaletes de múltiples
colores, se apea del onko y corre
hacia él; en wao le pregunta: ¿qué tal tu guianza?, ¿les gustó?, ¿de dónde
vinieron los turistas?, ¿te preguntaron sobre el ITT? También en wao él alega: “¡Calma
mujer, calma…, déjame llegar!” Shaya insiste: “Cuéntanos, cuéntanos…”.
Kusi avanza hacia sus hijos, el más pequeño, Atik, se
aferra a su cintura; la mayor, Thani, extiende sus brazos para acogerlo; y sus sobrinos
se acercan, él acaricia sus cabezas, intercambian algunas palabras y sonrientes
van hacia un depósito, toman los utensilios e inician la bodoquera9.
Primero participa Atik, no logra acertar y todos ríen
de forma condescendiente. Sigue Thani, se aproxima al objetivo y las risas se hacen
burlonas; luego Hakan, hay expectativa y luego las risas continúan burlonas. Es
Sami quien logra alcanzar el señuelo, aplauden, el pequeño salta alegre y lo
intentan otra vez. Shaya y Kusi aprovechan la algarabía, se alejan al onko y se
ubican para observar y dialogar.
- ¿Les gustó tu guianza?
- Sí, creo que sí, pero ellos estaban más interesados
en saber de la consulta popular del Yasuní y del grupo Yasunidos10, sus preguntas eran más
sobre esto.
-Yo afirmé lo que nuestra comunidad ya expuso, la
explotación del ITT11, bloque
43, ha demostrado que no eran ciertos los temores de una posible contaminación
de la naturaleza; interrumpir ahora sería una afectación económica muy fuerte
para el país y muchos de nosotros nos quedaríamos sin trabajo, por eso estamos
con el No. Los Yasunidos están dando argumentos antitécnicos e incorrectos.
- ¿Remarcaste que el corazón del Yasuní es zona
intangible y que está sin tocarse?
- ¡Ajá, sí!, ¡claro que sí!, les dije que no es cierto
que el bloque esté en el parque, pues hay una parte fuera y otra adentro, pero
fuera de la zona de amortiguamiento; yo recordé que acompañé al
ingeniero jefe a supervisar la zona.
-La gente todavía tiene en mente lo que pasó con la
compañía petrolera Texaco, pero la producción del ITT ahora ha sido amigable.
-Los ambientalistas se esmeran en enumerar fuentes
alternativas para reemplazar los ingresos por la explotación petrolera, pero no
mencionan los subsidios.
Shaya se incorpora, se acerca a unos bolsos apilados,
busca en uno de ellos y saca un recorte de periódico. De pie dice: Kusi, escucha lo que escribió Martín Pallares:
“Si estos colectivos que se dicen ambientalistas tuvieran la coherencia de plantear
un acuerdo según el cual se acepta el fin de los subsidios a cambio de que no
se explote el Yasuní…”. Shaya hace silencio, baja el recorte del diario, hace
movimientos de cabeza y gestos que indican insatisfacción y molestia, agrega
con voz enérgica: pero no están dispuestos a que se eliminen los subsidios a
los combustibles fósiles…, ¡son unos farsantes! Kusi se incorpora, se acerca,
toca el hombro de Shaya y con voz suave: vamos a comer, tengo hambre. Shaya
camina al filo del onko y con ademanes llama a los niños a comer; avanza al
interior, toma los utensilios y sirve a cada uno la porción de guangana12 que había preparado en la
mañana con ayuda de su cuñada y su suegra.
Se ubica cerca de Kusi e intenta retomar el tema, pero
Kusi intercambia palabras con su padre y su hermano acerca de la guangana;
intervienen su cuñada, la suegra y los niños, y entonces la algarabía se sitúa
y Shaya sonríe, lo entiende.
Notas:
1 Onko: Choza edificada con palmas de paja
toquilla y hojas entretejidas sobre una estructura de madera que puede
albergar entre diez y quince personas.
2 Wao: Todos los waoranis
hablan wao-terero, una lengua que aún
no ha sido clasificada dentro de los idiomas indígenas de Suramérica.
3 Yasuní: En 1990, los waoranis lograron el reconocimiento de su propiedad colectiva sobre
una reserva indígena de 6.125,6 km cuadrados. Su territorio incluye el área conocida
como Parque Nacional Yasuní y Reserva de la Biosfera, en la República del Ecuador.
Esta reserva es reconocida a nivel mundial por poseer bosques altamente ricos
en carbono y diversidad biológica, y es uno de los últimos refugios para delfines
de agua dulce, jaguares, águilas harpías, tapires, guacamayos escarlatas, guacamayos
azules, caimanes negros, monos aulladores. El parque Nacional Yasuní se
traslapa* con la reserva (*Disposición de dos cosas de manera que una cubre total
o parcialmente otra. Sinónimo: coincidir). El título sobre la tierra no se extiende
a los minerales del subsuelo y excluye, por tanto, los yacimientos de petróleo.
4 Águila arpía: Según la tradición el águila es un
espíritu guardián que brinda protección a la familia. Se captura en la selva cuando
todavía es un pichón, y es alimentado y tratado como un espíritu divino por la
familia. El águila arpía está incluido en la mitología waorani, así como en la de otros grupos amazónicos.
5 Consulta popular: La Corte Constitucional del Ecuador
mediante Dictamen N 6-22-C P/23 aprobó una consulta popular para el 20 de
agosto de 2023. La pregunta: ¿Está usted de acuerdo con que el Gobierno
ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente
bajo el subsuelo? Esta consulta busca que la población ecuatoriana decida si el
petróleo debajo del bloque 43 en Yasuní se quede ahí para siempre. Con la
respuesta SÍ, el petróleo se queda bajo tierra, se despedirá a trabajadores y
el Estado deberá pagar el desmantelamiento de las instalaciones, habrá menos
dinero y no se podrá pagar subsidios.
Sin embargo, a lo largo de la frontera de Ecuador, el Perú explota el petróleo
del subsuelo y por la cercanía con el Yasuní ellos lo sacarán; entonces debemos
preguntarnos: ¿no estaremos beneficiando al Perú? Con la respuesta NO, la
explotación seguirá y el Estado podrá cumplir con los proyectos socioeconómicos
para el futuro. Si el Estado deja de recibir ingresos por el petróleo
habrá un déficit de 5.OOO en 2023 y de 6.200 en 2024: “no vienen inversores, no
hay trabajo, disminuye el crecimiento, hay más pobres, esa es la lectura
completa”, dijo un ministro de Estado.
6 Educación Intercultural Bilingüe: En 1988 los
movimientos indígenas lograron que el Estado ecuatoriano habilitara un
sistema escolar para estudiantes
indígenas denominado Educación Intercultural Bilingüe. El derecho a la
educación intercultural está establecido en el derecho ecuatoriano, así como en
el internacional.
7 Currículo comunitario: El modelo educativo waorani ve a la educación como un
proceso intergeneracional dentro y fuera de las escuelas, permite que se fortalezcan
en su identidad y esa fortaleza es una plataforma para relacionarse con el
conocimiento intercultural. El territorio es una biblioteca unificadora para
lecciones paralelas sobre ciencia, escritura, matemáticas y espiritualidad. El
plan comunitario Waorani pone un
enorme énfasis en el papel de los padres, ancianos y familias en la transmisión
de conocimientos.
8 Taromenanes y tagaeris: Grupos de Waoranis que han rechazado el contacto
con la civilización y continúan introduciéndose cada vez más en el bosque.
9 Bodoquera o pucuna: Es un juego en el que se usa un
tubo hecho de chonta. Interiormente tiene una cerbatana y con eso se apunta a
su objetivo, quien alcanza el señuelo es el ganador. Este juego está inspirado
en las labores de caza de las tribus ancestrales.
10 Yasunidos: Colectivo de ambientalistas. Hace años se
planteó recaudar 3.500 millones de la comunidad internacional para dejar el
crudo bajo tierra, pero se obtuvieron apenas 13 millones; como consecuencia los
Yasunidos presentaron su
requerimiento de consulta que no prosperó. Diez años después estamos obligados
a debatirlo, pero las circunstancias son diferentes. El bloque ya está en
desarrollo con base en normativa internacional, cuidados del medioambiente y
licencia ambiental que tiene estándares muy altos.
11ITT. Sigla de los nombres Isphingo, Tambococha y
Tipunini, es el campo de explotación petrolera en el que se encuentra el bloque
43 que produce 57.500 barriles por día.
12 Guangana: Animal mamífero que se pone a quemar para
poder raspar con cuchillo y eliminar el pelo sin quitarle la piel. Se corta en
grandes pedazos y se coloca en la olla con agua y yuca. Las guanganas se
encuentran distribuidas a lo largo de toda la Amazonía de Ecuador y también en
otros países como Perú, Colombia y Brasil.
Narcisa
Cedeño Viteri es normalista, socióloga e investigadora de la
lengua. Estudió Lingüística en la Universidad de Loja. Formadora de docentes en
el Instituto Superior Pedagógico "Rita Lecumberri". Fue directora de
Educación Básica. Laboró en el Área Humanística en la Universidad
"Ecotec". Escribió "Herramientas de lectura y escritura
académica", en coautoría con Piedad Villavicencio Bellolio. Dirige el
programa de radio "Prisma Cultural" en Radio "Huancavilca"
830 A.M.
Foto: Cortesía de la autora, 2023.

Bello.
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