LUCÍA ORELLANA: PRIMER PREMIO "V CONCURSO NACIONAL DE POESÍA DAVID LEDESMA"

  

Lucía Orellana

                                   Capturas de luz

 

                Mir(í)adas

 

Sus rostros frente al mar

No las llamemos

Víctimas de abuso

Sobrevivientes son

Pilares que sostienen las palabras

Las miradas apuntan más certeras que balas

Marcha de mujeres en papel y tinta

Descontinúa la violencia muda

Mordaza no muérdago

Ni consentimiento

El espacio se hizo voz

La voz que nadie oyó durante

Terror y furia

Y la sal en la piel

Y el sudor mal habido

Una mujer cualquier mujer      una niña

Incendio de sangre

Frío en los pies

El olor a distancia     a salida

 

El viento extiende los cabellos más allá de lo visible

El mar como punto de entrada

O de iluminación

El púrpura el morado el cardenal

en la cara    en los brazos

Esta presencia es parte de la cura

Otra manera de exiliar el silencio.


 

                        Esa luminosidad

                                                                                                         4 de enero 2015

 En la ruta del sol

atardecer en picada

sobre un monumento

de Sharon la cantante

 

No nos detenemos

con la tarde a cuestas

a nuestro lado el mar rugido y sal

salpica con lo que en la vida es

ocaso y goce

viajaba con su esposo

 

Aridez que desemboca

en horizonte lacerado

el grito te imaginas

es el viento

 

Incluso dentro del caparazón

de tu propio carro

la intimidad de la violencia

atropello

literal de órganos

ella pidió auxilio

 

En el mar luna más lejos y más tarde

recubiertas de plancton luminoso

como si destiláramos

brillo en la oscuridad

titilando bajo un hechizo vivo

te escuché.


 

                                                 Veneno

 

24 de febrero 2020

Translúcida

sobre tu cama

evaporada de ti misma

brazo sobre tu hijo

 

Patadas

de rescate oficial

tardías en puerta

 

Muerte

líquida

servida en plástico

 

Boca

de metal seco

habla usurpada

 

Moretones

en la respiración

naufragio

interno

 

Sangre

piedras en la pecera

de la piel

 

Sueños

coagulados

donde brotan

los cabellos

 

Dolor

de cerradura llaga

Tiempo

de patear la puerta

de desquiciarla.


 

                                               Ruido Blanco

 

11 de septiembre 2022

 

Diez días después

de tu desaparición involuntaria

las líneas pulcras de tu cuerpo

sobre tierra muda de barranco

desdibujadas

 

Veinte minutos madrugada

de forcejeos golpes y patadas

tus gritos de auxilio

ese vaho de la vida

asfixiados en el agujero negro de sus brazos

 

¿Hasta qué instante creíste

en el rescate

de los cadetes de policía

escuchas

de los sonidos de tu muerte?

 

¿Hasta cuando trataste

de hundir tus uñas azuladas

en la piel iracunda de tu esposo

y lograste solo romperlas

en su uniforme coraza?

 

Luego el silencio

una parálisis de agua

un caracol de luz desperdigada

los latidos una canción caída

cometas sin viento

 

Por diez minutos

tu cuerpo errante

la pequeñez de tu asesino

encubierta por vidrios polarizados

 

¿Se reflejaron allí los testigos inertes?


 

Nota: “Mir(í)adas” fue inspirado en una instalación de Marcio Freitas en Copacabana (2016).

 

Lucía Eugenia Orellana

 (Guayaquil, Ecuador, 1959) ha publicado cinco poemarios, entre ellos, Extrañamiento, (Valparaíso Ediciones, España, 2023), y Longevity River (Plan B Press, USA, 2019), recientemente reimpreso. Sus poemas, relatos y traducciones han aparecido en antologías internacionales y en revistas literarias en Estados Unidos, Reino Unido, España y otros países. Lucía es doctora en Psicología Social por Loyola University Chicago y fue docente de la Universidad Católica de Guayaquil. Obtuvo un MFA en Escritura Creativa en New York University, donde fue profesora visitante en el departamento de Español y Portugués.


Foto: Cortesía de la autora, 2023.

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