“ANTES DEL OSCURO DESCONCIERTO”: POEMA DE JOSEG
“ANTES DEL OSCURO DESCONCIERTO”: POEMA DE JOSEG
ANTES
DEL OSCURO DESCONCIERTO
que cubría el verde claro
de la imaginación
y de que las aguas quietas
de la conciencia
pusieran de relieve las
altivas cumbres
de montañas tenebrosas
cuando todavía se saciaba
el hambre
con lucha feroz, trigo
salvaje y maná
y aun antes de que los
nacidos poblaran la Tierra
y de que las pirámides se
agigantaran
y se volvieran milenarias
antes de que el hombre
domesticara
antes de que temblara el horizonte
con el oscuro brillo de las armas
y que los “sapiens” se
creyeran dioses
inventando un orden modelado a sus deseos
y el Código de Hammurabi
nos dividiera y nos marcara
y empezara así el gran drama
de la relación entre
hombres y dioses
y los faraones fueran dioses
y los dioses, humanos
y el monoteísmo dividiera a
la humanidad,
ya se esperaba
ahora que la imaginación nos divide en superiores e inferiores
adoptando la idea de los antiguos chinos
que creían que cuando Nü Wa creó al hombre
hizo a los aristocráticos
con fino suelo amarillo
y con blanca porcelana
y a los plebeyos con barro oscuro y opaco.
Y luego de que Siddharta Gautama, Karl Marx, Friedrich,
Vladimir Ilich y otros
creyeran haber descubierto las leyes naturales
y tuvieran sus propias “sagradas escrituras”
seguimos inventando,
el hombre sigue inventando
inventando la espesa malla
de instintos artificiales
que llamamos cultura
y cuyas categorías distinguieron
el sexo y el género
y la imaginación hizo a un lado la realidad biológica
y la biología fue derrocada
por aquella cultura.
Ahora que entran en el ámbito comercial
el honor, la moralidad, el
amor, la lealtad
necesitamos la luz
y la luz llegó,
llegó a decirnos que somos
patrones vibrantes
como lo es el padre
cuerdas -que unidas-
forman una sinfonía
cósmica:
resonamos desde la noche milenaria de la creación
somos savia y corriente
somos arrastrados a un mismo destino,
a un mismo fin;
llegó a decirnos que somos
hermanos,
hijos de un mismo padre,
que no hay diferencias
entre nosotros
que somos abejas que pertenecemos al mismo panal
que somos conciencia, alma y espíritu
y que juntos nos dirigimos a la conciencia infinita,
que somos pares con ella,
que fuimos creados para crear
que la fuerza que nos mueve es el amor
amor incondicional como el amor que Él nos entregó
Está aquí
para decirnos que si lo dejamos, nos acompañará
iluminando la senda
para darnos la mano y la fuerza
al cruzar el brillante río y entregarnos a la luz,
esa luz ante la cual los astros palidecen,
pues será nuestro acompañante fiel
hasta que la finitud nos vista de gala.
JOSEG
Josefina
Sempértegui Guzmán
Guayaquileña. Se dedica a la Cerámica (técnicas
ancestrales) y a la creación de vitrales. Estudia en la Universidad de la Artes
(UARTES), en Guayaquil. Enseña Técnicas Básicas de la Cerámica. Tiene cuatro
hijos.
Ñu Wa:
Es una diosa de la mitología china, según la cual Ñu
Wa moldeó a los humanos con arcilla amarilla, uno por uno.
Ilustración: Pixabay, 2016.

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