“ANTES DEL OSCURO DESCONCIERTO”: POEMA DE JOSEG

 

                

Pixabay, 2016


                “ANTES DEL OSCURO DESCONCIERTO”: POEMA DE JOSEG  

 

 

          ANTES DEL OSCURO DESCONCIERTO

 Antes del oscuro desconcierto

que cubría el verde claro de la imaginación

y de que las aguas quietas de la conciencia

pusieran de relieve las altivas cumbres

de montañas tenebrosas

cuando todavía se saciaba el hambre

con lucha feroz, trigo salvaje y maná

y aun antes de que los nacidos poblaran la Tierra

y de que las pirámides se agigantaran

y se volvieran milenarias

antes de que el hombre domesticara

antes de que temblara el horizonte

con el oscuro brillo de las armas

y que los “sapiens” se creyeran dioses

inventando un orden modelado a sus deseos

y el Código de Hammurabi

nos dividiera y nos marcara

y empezara así el gran drama

de la relación entre hombres y dioses

y los faraones fueran dioses

y los dioses, humanos

y el monoteísmo dividiera a la humanidad,

ya se esperaba

ahora que la imaginación nos divide en superiores e inferiores

adoptando la idea de los antiguos chinos

que creían que cuando Nü Wa creó al hombre

hizo a los aristocráticos con fino suelo amarillo

y con blanca porcelana

y a los plebeyos con barro oscuro y opaco.

Y luego de que Siddharta Gautama, Karl Marx, Friedrich,

Vladimir Ilich y otros

creyeran haber descubierto las leyes naturales

y tuvieran sus propias “sagradas escrituras”

seguimos inventando,

el hombre sigue inventando

inventando la espesa malla de instintos artificiales

que llamamos cultura

y cuyas categorías distinguieron

el sexo y el género

y la imaginación hizo a un lado la realidad biológica

y la biología fue derrocada por aquella cultura.

Ahora que entran en el ámbito comercial

el honor, la moralidad, el amor, la lealtad

necesitamos la luz

y la luz llegó,

llegó a decirnos que somos patrones vibrantes

como lo es el padre

cuerdas -que unidas-

forman una sinfonía cósmica:

resonamos desde la noche milenaria de la creación

somos savia y corriente

somos arrastrados a un mismo destino,

a un mismo fin;

llegó a decirnos que somos hermanos,

hijos de un mismo padre,

que no hay diferencias entre nosotros

que somos abejas que pertenecemos al mismo panal

que somos conciencia, alma y espíritu 

y que juntos nos dirigimos a la conciencia infinita,

que somos pares con ella,

que fuimos creados para crear

que la fuerza que nos mueve es el amor

amor incondicional como el amor que Él nos entregó

 

Está aquí

para decirnos que si lo dejamos, nos acompañará

iluminando la senda

para darnos la mano y la fuerza

al cruzar el brillante río y entregarnos a la luz,

esa luz ante la cual los astros palidecen,

pues será nuestro acompañante fiel

hasta que la finitud nos vista de gala.

 

                             

 JOSEG                                                              

Josefina Sempértegui Guzmán

Guayaquileña. Se dedica a la Cerámica (técnicas ancestrales) y a la creación de vitrales. Estudia en la Universidad de la Artes (UARTES), en Guayaquil. Enseña Técnicas Básicas de la Cerámica. Tiene cuatro hijos.

 

 

Ñu Wa: Es una diosa de la mitología china, según la cual Ñu Wa moldeó a los humanos con arcilla amarilla, uno por uno.


Ilustración: Pixabay, 2016.



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