ROXANA RODRÍGUEZ CARBO: “SOMOS BONANOVA”
Somos Bonanova
No nos
conocíamos, pero estábamos ahí, cada día amanecíamos y anochecíamos muy cerca.
Llegaba una fecha y un evento muy especial para nuestra comunidad y es así que
una noche suena el timbre de mi casa, abro la puerta y allí estaban con sus
celulares y alguna libreta para tomar notas, Andrea y Tania. Se
presentaron una por una y me explicaron la intención de su visita. Andrea dijo:
“Estamos formando una lista que nos represente para la directiva de nuestra
ciudadela”, a lo que Tania acota y
continúa explicándome que debe ser una lista con tantos miembros de la
asociación de residentes y que cumplan además con una serie de requisitos, por
lo cual -y tratando de conformarla-, me solicitan que sea parte de aquella, la que competiría con otra, conformada por algunos
miembros de la directiva que terminaba su administración.
Aceptando
en principio asistir a la reunión explicativa con los demás integrantes, llegó
el día y fue allí que conocí a Byron, a Eddy, a Luigi, cada uno con sus
esposas. Todos desde el inicio fueron muy amables y cada uno dio muestras de su
interés puramente dirigido a trabajar por mejoras para la ciudadela y por ende
para sus residentes. En honor a la verdad fue un instante de reunión grupal, en
la que se mencionó la necesidad de encontrar a dos vecinos más para completar
la lista.
Inexpertos,
con gran don de gente como característica principal reflejada en cada uno, esperamos la aceptación de nuestra inscripción
para terciar en las elecciones por venir. Sin muchas reuniones y solo con el
planteamiento de hacer ciertas innovaciones a los procesos realizados, llegó el día y con él nuestra
asistencia a la convocatoria a las elecciones mencionadas. Fuimos ocho
candidatos de la lista. Llegamos, nos saludamos con cordialidad, sabiendo de
antemano que era probable la pérdida de la contienda.
Se dio
inicio a la votación. Votaron, votamos y obtuvimos 8 votos: ¡los nuestros!
Franca derrota en un principio, pero esta experiencia tras haber perdido las
elecciones, nos marcaba la victoria de un futuro prometedor, lleno de alegría,
solidaridad, corazones nobles y entregados a hacer el bien a través de la
espontaneidad de nuestros espíritus y de nuestras mentes valiosas y positivas
al cien por ciento. Nuevas experiencias de vida compartidas poco a poco,
descubriéndonos tal cual somos…
No sé
cómo, pero se fue dando día a día. No recuerdo quien tomó la iniciativa, pero
se abrió un camino de grandes momentos de intercambio, de risas y sonrisas, de
armonía, de amistad franca y noble. Recuerdo que hicimos la novena navideña y
la Navidad y fin de año celebrados en casa de Andrea, siempre presta a ofrecer
su casa y a organizar cualquier velada a través de su celular, tarea que
espontáneamente se da hasta la actualidad, comunicándonos lugar, fecha, hora y
nuestros aportes para cada reunión; es la más puntual, siempre llega unos
minutos antes de la hora señalada y le gusta ayudar con buena voluntad en los
preparativos de cada anfitrión.
Guardo un
grato recuerdo el día en que se sortearon
los amigos secretos para el acostumbrado intercambio de regalos y mi amigo
secreto fue Byron, -¿qué comprarle?-, difícil saber sus gustos, y para mí
comprar algo para un nuevo amigo era una muy difícil y comprometedora tarea;
felizmente creo que atiné y como dije anteriormente guardo un hermoso recuerdo
al entregarle su presente, quedan fotografías que son testigos de lo que
manifiesto y del encuentro que compartimos.
Con el tiempo, pude relatarle al propio Byron mi miedo y mi satisfacción,
finalmente, al saber que acerté.
Por otro lado, está Tania, muy muy comunicativa. Ella
nos hace reír con sus anécdotas propias o de conocidos; cuenta chistes que
llegan a su memoria al escuchar cualquier frase o palabra… “Escándalo” dice,
escándalo por sus frecuentes relatos y los de otros. Su esposo Gary de poco
hablar, la mira y festeja sus ocurrencias; ambos son médicos y nos cuentan
vivencias profesionales muy admirables, lo mejor, que ella también disfruta de
sus narraciones al detalle.
Aparecen
poco a poco las esposas de Byron, de Luigi y de Eddy, Mary, Nadia y July
respectivamente, incluyendo a Mary hija, que con cariño la llamamos Mary junior
y quien también es parte importante e inseparable de nuestro grupo, prepara
ricas tortas y repostería. Fue después de fin de año que sugerimos y acordamos
realizar una reunión mensual en cada casa de nuestras familias y en donde cada
uno prepararía una comida en la que cada uno era diestro en su elaboración.
Luigi nos hace sonreír por sus chistes espontáneos, es experto en cocinar
platos típicos esmeraldeños y Nadia acolita y emprende cualquier propuesta para
realizarse como excelente anfitriona, ambos muy sonrientes por naturaleza.
Byron y
Mary mostrando siempre su amor como pareja y para quienes los rodean,
igualmente inmejorables como anfitriones y como fieles asistentes a viajes y
reuniones. Byron nos deleita siempre con sus historias juveniles y sus proezas
en viajes junto a su familia; Mary solo lo contempla, sonríe y a veces aporta
con breves comentarios, siempre dulce y delicada. Eddy y July nos dan a conocer
poco a poco sus fortalezas; por un lado él ,como practicante de sus rutinas
deportivas dignas de tomarlas como ejemplo y por sus mensajes motivadores
diarios para crecer en alma, cuerpo y espíritu, y July por su bondadosa actitud
ante las diversas situaciones, tienen una familia numerosa y cada miembro hasta
la más pequeñita, María Paz , ella sus hermanitas mayores y sus padres James y
Esther, han cultivado admirablemente la fe cristiana y a través de aquello nos
han acompañado y guiado en los momentos de oración.
Al pasar
los meses fueron invitados Any y Jimmy, quienes poco a poco fueron integrándose
al grupo. Janny y Vincent, asimismo han visto el momento de participar con
frecuencia y de forma dinámica; les encanta bailar y lo hacen muy bien en cada
ritmo. Son muy alegres y solidarios. Finalmente, como dice Charlie, ellos son
los más nuevos, junto a Pamela su esposa. No pasa mucho el tiempo y se han
acoplado tanto al grupo y manifiestan su complacencia de pertenecer a él.
Charlie junto a Pamela poseen también aquella habilidad de contar sus
experiencias al detalle y lo hacen de forma amena y divertida, junto a Ramiro, su hijo, comparten entusiastamente
su casa.
Me quedan en la mente tantos momentos compartidos y los que vendrán por contar y los que con seguridad valdrán la pena, reuniones sin fin e incomparables, espacios de comunión espiritual, de entretenimiento sano, viajes propuestos, de feria de emprendedores y el respectivo apoyo en común, de tristezas profundas derramando lágrimas y expresando sentimientos de dolor y dando rienda suelta a lo que somos individualmente y como un gran grupo, sin egoísmos y sí con mucha humildad; sí, aquí en nuestra etapa Bonanova y siendo portadores con nuestro accionar claro, de de lo que significa ese nombre: “Buena Noticia”.
Así es como los veo, como los siento y con la libertad de percibir cualquier señal que emitan y emitamos, principalmente a través de nuestra sensibilidad, de nuestra mente y de nuestros corazones plenamente llenos de amor para expresarnos como verdaderos amigos. ¡Byron, tu huella imperecedera nos dice que sigues con nosotros!
Roxana Carol Rodríguez Carbo.
(Guayaquil, 17 de julio de 1956). Egresada de Medicina.
Licenciada en Gerencia Social. Fueron sus padres: Rubén Rodríguez Grijalva,
abogado y Luisa Carbo Rendón, profesora fiscal, diseñadora de modas y ama de
casa. Su infancia se desenvolvió en un ambiente familiar en el que sus padres,
hermanos, primos y abuelos tuvieron una valiosa participación. Integró el
movimiento Shoenstatt. Participó en proyectos sociales en la Confederación de
Barrios Suburbanos, el Consorcio de Recintos, el Centro de Jóvenes Trabajadores
y en el Instituto Nacional del Niño y la Familia. Es coautora de “Narraciones
de escritoras ecuatorianas” (2023).

Comentarios
Publicar un comentario